Las eléctricas están contratando conversión y enriquecimiento al ritmo más rápido desde 2007, con volúmenes a plazo de 2026 un 34% por encima de las necesidades de reposición, mientras la oferta minera se estanca cerca de 168 Mlbs frente a una demanda de reactores de 205 Mlbs. El déficit estructural ha migrado del contado a la curva de entregas 2028-2032.
LA SEÑAL: Los suelos de los contratos a largo plazo de las eléctricas por encima de 95 USD/lb establecen una puja firme bajo el contado; cualquier nivel por debajo de 100 USD es ahora una zona de compra, no una señal de alerta.
Los recortes de oferta en Australia y Chile eliminan ~140 kt LCE anualizados, mientras el reabastecimiento de cátodos impulsa la demanda de grado batería; el contango 2027-26 ahora descuenta escasez, no superávit. El carbonato de litio se está revalorizando de una operación deflacionaria hacia un piso estructural.
LA SEÑAL: El afianzamiento del backwardation del carbonato de litio, junto con una caída del 34% en los inventarios de los convertidores chinos, favorece a los productores de cátodos con espodumeno cautivo frente a los refinadores expuestos al mercado spot.
Una rápida transición del ENSO hacia condiciones de El Niño está recortando la producción de trigo y caña del hemisferio sur mientras la logística de cosecha del hemisferio norte se estanca. Combinado con un bache de debilidad del dólar en 2026, los futuros agrícolas están revalorizando la escasez en cereales y softs de forma simultánea.
LA SEÑAL: Los spreads de cereales y softs de vencimiento próximo cotizan con sesgo estructural al alza: manténgase largo en spreads de calendario de trigo del CBOT y en azúcar crudo, y deshaga posiciones en coberturas de cosecha nueva a plazo.
Las compras de oro de los bancos centrales alcanzaron un récord de 1.247 toneladas en 2024, impulsadas por la desdolarización. Este cambio estructural de la demanda sostiene los precios del oro cerca de 2.400 USD/oz pese al alza de los rendimientos reales.
LA SEÑAL: La resiliencia del oro en un contexto de rendimientos reales más altos señala un cambio de régimen, con las compras de los bancos centrales actuando como suelo.
Las compras de oro de los bancos centrales alcanzaron un récord de 1.247 toneladas en 2024, impulsadas por la desdolarización y la diversificación de reservas. El oro al contado en 2.350 USD/oz refleja una ganancia del 12% en lo que va de año, con entradas positivas en ETF a medida que los inversores occidentales se suman al rally.
LA SEÑAL: La demanda estructural del sector oficial y el creciente flujo hacia los ETF señalan una ruptura alcista por encima de 2.400 USD/oz, con objetivo en 2.600 USD para fin de año.
Los bancos centrales añadieron un récord de 1.247 toneladas de oro en 2024, impulsados por una agresiva desdolarización. Esta demanda estructural choca con un rendimiento real del 2,1%, poniendo a prueba la correlación a 12 meses del oro con los TIPS a 10 años.
LA SEÑAL: La resiliencia del oro por encima de los 2.400 USD/barril pese a los rendimientos reales positivos señala un cambio de régimen en el que la demanda del sector oficial domina el descubrimiento de precios.
Las compras de oro de los bancos centrales alcanzaron un récord de 1.247 toneladas en 2024, un aumento del 42% respecto a 2023, impulsadas por la desdolarización y la diversificación de reservas. El oro al contado se ha disparado hasta los 2.450 dólares, con entradas aceleradas en ETF por primera vez desde 2022.
LA SEÑAL: La demanda estructural de oro procedente del sector oficial y el regreso de los ETF lo posicionan para poner a prueba los 2.600 dólares, con las caídas respaldadas por las compras de los bancos centrales.
Las compras de oro de los bancos centrales alcanzaron un récord de 1.037 toneladas en 2024, impulsadas por la desdolarización y la diversificación de reservas. Esta demanda estructural sostiene al oro por encima de los 2.400 USD/oz pese al alza de los rendimientos reales.
LA SEÑAL: La resiliencia del oro frente al alza de los rendimientos reales señala un cambio de paradigma en el que la demanda de los bancos centrales domina la acción del precio.
El déficit estructural de la plata en 2024 se amplía hasta 215 Moz, ya que la fabricación solar fotovoltaica consume el 12% de la oferta minera mundial. Con las existencias sobre el suelo en 1.200 Mln Oz y en descenso, el mercado afronta su séptimo déficit anual consecutivo.
LA SEÑAL: Plata con sesgo alcista: los déficits y el descenso de existencias respaldan una prueba de los 32 USD/oz, con una demanda industrial inelástica al precio.
El spot de Henry Hub a 3,42 $/MMBtu descuenta un déficit de almacenamiento que las inyecciones no logran cerrar: los inventarios actuales se sitúan 240 Bcf por debajo de la media de 5 años. Con solo unas semanas de ventana de inyección restantes, el riesgo invernal es ahora un problema físico, no solo de precio.
LA SEÑAL: La asimetría de volatilidad del contrato prompt se inclina al alza de cara a la temporada de extracción, a medida que el colchón de almacenamiento se reduce a su nivel más ajustado desde 2021.
Los inventarios de cobre de la LME se han hundido un 18% en dos semanas hasta 98.500 toneladas, el nivel más bajo desde 2008, mientras el diferencial cash-3M ha virado a un backwardation de 85 dólares por tonelada. La demanda de la transición energética se acelera, con el consumo mundial de cobre para solar y vehículos eléctricos un 22% interanual al alza.
LA SEÑAL: El mercado del cobre se está tensando, y el backwardation y los bajos inventarios señalan nuevas alzas de precios.
Las existencias de crudo en EE. UU. cayeron 5,2 millones de barriles, muy por encima de lo esperado, mientras la utilización de refinerías subió al 94,7%. La extracción tensa los mercados físicos, con el WTI al contado repuntando a 76,80 USD/barril y los diferenciales temporales ampliándose.
LA SEÑAL: Sesgo alcista para el WTI a corto plazo, ya que la reducción de inventarios y la sólida demanda de refinación sostienen los precios.
Los bancos centrales mundiales compraron un récord de 1.200 toneladas de oro en 2025, impulsados por la desdolarización y la diversificación de reservas. El oro al contado alcanzó los 2.950 dólares por onza, mientras que la cuota del dólar en las reservas globales cayó al 58%.
LA SEÑAL: El oro sigue siendo una cobertura estratégica contra la depreciación fiduciaria y la fragmentación geopolítica, con un objetivo al alza de 3.200 dólares por onza.
2026-10-22, FP360 — Los futuros de cobre al contado de COMEX subieron un 1,8% hasta 4,42 dólares por libra, impulsados por la electrificación de infraestructuras de red y la expansión de subestaciones para centros de datos de IA, que están agotando las existencias registradas en los almacenes de LME y COMEX. Este movimiento refleja una tensión estructural en el suministro de cátodo refinado y afecta directamente a las cotizaciones del metal industrial, con implicaciones para inversores en materias primas y sectores vinculados a la transición energética.
LA SEÑAL: La demanda de electrificación industrial está tensando estructuralmente los balances de cobre, con independencia de los ciclos de construcción a corto plazo.
2026-10-22, FP360 — El crudo WTI se estabilizó en 74,80 dólares por barril después de que la Administración de Información Energética de EE.UU. (EIA) informara de una reducción de 4,8 millones de barriles en los inventarios comerciales de petróleo, superior a lo esperado. La caída refleja una demanda de refinación firme y un ajuste en la oferta física, lo que brinda soporte a los precios en el rango de 70 a 78 dólares y modera las presiones inflacionarias en costes energéticos para los inversores.
LA SEÑAL: La estructura de backwardation en el mercado físico confirma una demanda de refinación firme a corto plazo, proporcionando soporte a los precios en el corredor de 70 a 78 dólares.