La escalada del dólar expone fracturas en el régimen cambiario global
El índice del dólar estadounidense (DXY) subió hasta 107,8, su nivel más alto desde 2022, ya que la pausa hawkish de la Reserva Federal y el encarecimiento de la energía —el Brent cotiza a 108 dólares por barril— impulsaron la demanda de liquidez en dólares. El euro se desplomó hasta 0,9950 dólares, rompiendo la paridad por primera vez desde 2022, mientras el yen se debilitaba hasta 160,20 yenes por dólar, mínimo de 32 años. Estos movimientos provocaron una convocatoria de emergencia del G7, que culminó en una intervención conjunta: el Banco de Japón vendió 28.000 millones de dólares y el BCE 24.000 millones, la primera acción coordinada desde 2011. Se activaron líneas de swap de divisas, con la Fed proporcionando 150.000 millones de dólares en liquidez para aliviar las tensiones de financiación.
Mecánica de la intervención: una salva de 52.000 millones y líneas de swap
La intervención, ejecutada durante las horas asiáticas y europeas, empujó inicialmente al yen hasta 155,80 y al euro hasta 1,0050 dólares antes de retroceder la mitad del movimiento. La acción del Banco de Japón fue la primera desde 2024, pero con unas reservas de 1,2 billones de dólares, nuevas ventas podrían ser limitadas. La venta de 24.000 millones del BCE fue igualmente simbólica, ya que sus reservas son mayoritariamente oro y DEG. La activación de las líneas de swap de la Fed —la primera desde 2023— pretende evitar una crisis de financiación en dólares, con la base cruzada EUR/USD estrechándose de -85 pb a -45 pb. Sin embargo, la base a tres meses del EUR/USD sigue profundamente negativa, lo que indica una demanda persistente de coberturas.
Repercusiones en el mercado: bolsa, bonos y volatilidad
Las bolsas mundiales sufrieron ventas generalizadas: el Nikkei 225 cayó un 2,8% y el Euro Stoxx 50 un 1,9%. La rentabilidad del bono estadounidense a diez años se disparó hasta el 4,85% ante el temor a la inflación que genera un dólar más débil, lo que provocó ventas de deuda del Tesoro. El VIX saltó hasta 28,5, mientras el índice MOVE alcanzó los 135 pb, su nivel más alto desde marzo. Las divisas de los mercados emergentes se desplomaron: el won surcoreano llegó a 1.450 y la rupia india a 85,2, lo que obligó a sus bancos centrales a intervenir. El oro repuntó hasta 2.350 dólares por onza como cobertura, mientras el bitcóin subió un 5% hasta 68.000 dólares por el temor a la depreciación del dólar.
Cumbre de emergencia del G20: qué observar
La cumbre de emergencia del G20, prevista para el 25 de octubre, se centrará en respuestas políticas coordinadas y en evitar devaluaciones competitivas. Entre los puntos clave de la agenda figuran la trayectoria de tipos de la Fed, los topes al precio del petróleo y la financiación del FMI para economías en dificultades. Los mercados escudriñarán el comunicado en busca de indicios de un recorte coordinado de tipos o de un nuevo acuerdo al estilo del Plaza. No obstante, con la inflación estadounidense en el 4,2%, es poco probable que la Fed gire pronto. El éxito de la intervención depende de su continuidad: si el dólar retoma su escalada, los bancos centrales podrían verse obligados a subir tipos o imponer controles de capital, con el riesgo de una recesión global.